
El plan de
desmantelamiento de las Fuerzas Armadas argentinas, parece
continuar, como en años anteriores.
Desde la venta
del portaaviones ARA 25 de Mayo, en los ´90, durante el Gobierno de Menem, pasando por la desprogramación y destrucción del misil Condor II, seguida por la
desidia y el olvido durante la administración kirchnerista, donde no se
invirtió, ni se mejoró el área de Defensa, donde se prolongó el abandono y surgió la estigmatización de las Instituciones Militares, como parte del relato ideológico del momento, aceptándose tácita y erróneamente que la Defensa era un área prescindible y de poca importancia.